Cada peluquero con su propia agenda
Cargás a tu equipo y definís qué servicios hace cada uno, en qué horarios trabaja y qué días no viene. El cliente elige con quién quiere atenderse y solo ve los horarios que ese profesional tiene libres, así no hay dos turnos en el mismo sillón ni un barbero con la agenda desbordada mientras otro espera.
